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Manifiesto ante el 8 de marzo de la Coordinadora Valenciana por la Defensa del Sistema Público de Pensiones
de Rafael Pla López - miércoles, 6 de marzo de 2019, 18:26
 
MANIFIESTO: 8 RAZONES PARA EL 8 DE MARZO

Las MUJERES PENSIONISTAS hoy salimos a la calle porque la brecha de género tiene
cara de mujer, siendo todavía más cruel conforme envejecemos. Una jornada para
visibilizar el peso de todas las tareas que asumimos, todas las decisiones de consumo
que adoptamos, para que toda la sociedad vea qué sucede si paramos las mujeres.
Estamos atravesadas por desigualdades y precariedades que nos sitúan en lugares
muy diversos frente al Patriarcado y al Sistema capitalista: el desempleo, las
condiciones del trabajo asalariado, los cuidados, el consumo, la formación, la
procedencia, la clase, la edad, la orientación sexual, la identidad de género y las
habilidades y las pensiones.

Al enumerar las causas de esa brecha en las pensiones, hemos de pararnos en primer
lugar en LOS RECORTES en sanidad, servicios sociales, educación, y dependencia, pues
se hacen a costa del trabajo y del tiempo de las mujeres. Tengamos la edad que
tengamos, nosotras cubrimos todas las carencias del sistema porque no hay
corresponsabilidad ni de los hombres, ni del Estado en LOS TRABAJOS DE CUIDADOS.
Consecuencia: asumimos dobles y triples jornadas de trabajo, que provocan deterioro
en nuestra salud y nuestro tiempo personal. Tengamos la edad que tengamos.

Las mujeres realizamos el TRABAJO DOMÉSTICO Y DE CUIDADOS aun cuando
estamos jubiladas. No nos jubilamos nunca. Un trabajo que el sistema capitalista
invisibiliza porque promueve ciudadanxs de primera y de segunda. Lo que nos
condena, por el hecho de ser mujeres, a pobreza diaria y en la jubilación.

PRECARIEDAD LABORAL es igual a pobreza. Presentamos trayectorias laborales más
cortas, bases de cotización más bajas, trabajos peor remunerados, y además, la
interrumpimos en las edades asociadas con la maternidad y el cuidado de los hijos,
produciéndose lo que se denomina Brecha de Género. Toda esa desigualdad también
condiciona los subsidios por desempleo e irremediablemente, la jubilación.

Las TRABAJADORAS DEL HOGAR no tenemos pensión de jubilación porque no
disfrutamos de la condición de trabajadoras, tal y como se recoge en el Estatuto de los
Trabajadores y en la Constitución Española. El Estado transfiere el TRABAJO DE
CUIDADOS de unos hogares a otros en base a ejes de poder, entre ellos el de género,
etnia, clase y el lugar de procedencia. Sufrimos brecha de género en el trabajo y luego
en las pensiones.La división sexual del trabajo nos condena al desempleo en un 19%, además, a trabajos
precarios, discriminación laboral; a una BRECHA SALARIAL del 23%, que nos conduce
a situaciones de pobreza, con mayor incidencia si somos mayores de 45 años. Dicha
brecha nos obliga a trabajar “gratuitamente” 54 días al año. Como consecuencia,
nuestras pensiones son más bajas, por lo que también en este tramo de nuestra vida
sufrimos pobreza y desigualdad por el hecho de ser mujeres.

LAS MUJERES RURALES además de tener que enfrentarnos al deterioro ambiental por
la crisis ecológica provocada por el capitalismo voraz, lo hacemos en un contexto
patriarcal en el que no se hace efectiva la titularidad compartida de la tierra. Realidades
que presentan a mujeres sin jubilación.

Capítulo aparte merecen LAS PENSIONES.

En la actualidad 1 millón de mujeres de más de 65 años carecen de pensión y viven de
las migajas de las pensiones de sus maridos, que también son bajas.

Tres de cada cuatro mujeres solo pueden acceder a una pensión no contributiva. Y las
que acceden lo hacen con una cuantía del 36% menor que los hombres.

Más de 1,5 millones de mujeres perciben pensiones por debajo de 500 euros.

Las pensiones de viudedad. En su mayoría son mujeres que reciben la mitad de la
pensión de su marido.

En el sistema patriarcal las mujeres sufrimos VIOLENCIA económica, social,
habitacional. Asistimos con rabia al hecho de que vivimos en un país que viola los
DDHH en general.

Agravándose la situación si además eres pobre, emigrante o ambas cosas (como es el
caso de las mujeres de la fresa de Huelva). Esto se agrava exponencialmente, llegado el
momento de la jubilación.

Nosotras, formamos parte de un proceso de transformación radical de la sociedad, de
la economía, de las relaciones, de la cultura. Esto pasa por hacer menos complejas
nuestras sociedades, por acabar con el patriarcado, que nos somete y con el
capitalismo, que se apropia de los recursos de este planeta y los concentra en las
manos de unxs pocxs, mayoritariamente hombres. Nosotras defendemos vidas dignas
con acceso a los RECURSOS NECESARIOS como la energía, el agua o los alimentos,
más aún cuando somos mayores.

Este movimiento intergeneracional que es la Coordinadora Estatal en Defensa del
Sistema Público de Pensiones y específicamente desde la Comisión de la Mujer,
hacemos nuestras las reivindicaciones del movimiento feminista. Por eso, el día 8
salimos a la calle y secundamos la HUELGA DE EDUCACIÓN, CONSUMO Y CUIDADOS,
como vía para impulsar el cambio real y efectivo en igualdad.

SIN NOSOTRAS EL MUNDO SE PARA
ORGANIZADAS, CAMBIAMOS EL MUNDO

Coordinadora Valenciana por la Defensa del Sistema Público de Pensiones